domingo, 16 de octubre de 2011

Reseña sobre Ernesto Neto

Arte-Juego-Vida

Ernesto Neto en el Faena Arts Center

Poner el cuerpo y experimentar.  Sentir. Recorrer y vivenciar. Recuperar la capacidad de jugar. Estas experiencias son las que nos propone Ernesto Neto con su obra O Bicho SusPenso na PaisaGem, instalada en el recién inaugurado Faena Arts Center. El mismo artista habla de “arte experiencial”, que combina lo sensorial con lo corpóreo, lo físico con lo intelectual.

Ya al entrar en el gran espacio blanco y luminoso que es la Sala Molinos, y encontrarnos con la estructura  tejida, tenemos una percepción singular del espacio y de la obra. La misma cuelga, literalmente, cayendo sin tocar el piso, dando la impresión de laberinto colgante entretejido. Y luego pasamos a descubrir que la obra, en sí, es el recorrido. Porque estamos invitados no sólo a ver, sino a adentrarnos en el entramado de red y pelotitas de plástico suspendido.

Hay gente de todo tipo, edad, altura, peso....nada importa porque todos jugamos juntos a recorrer esta estructura biomórfica, armada en base a un tejido al crochet delicado y multicolor, combinado con piedras y pelotas de goma, que arman el piso sobre el que transitamos.
Cuando empezamos a subir la primera sensación es la de movimiento oscilante: estamos caminando sobre una gran red colgada y móvil. Y así, oscilando, agarrándonos de la red los más grandes, saltando, gateando, rodando, los más chicos, entramos en el juego. En el mismo no sólo nos movemos, sino que también podemos elegir por dónde transitar, podemos recostarnos en ciertos “descansos”, y nos vemos inmersos en el color que va variando a medida que avanzamos.

La búsqueda de Neto, con esta obra y otras previas, apunta a recuperar la libertad y el juego perdidos en el paso de la infancia a la adultez. Volver a sentir, a disfrutar, a gozar mediante la participación no sólo visual sino corporal de la experiencia. Y esta búsqueda se enmarca en su idea de hiperculturalismo, de cultura humana, que no parte de la premisa de que cierta cultura es más o menos evolucionada o de mayor o menor calidad, sino de la de que cada persona es en la cultura, entendida como hermandad. Interesante concepción que se diferencia abismalmente de la noción de globalización: el hiperculturalismo nos une como seres humanos , construyéndose así una red, un entramado de significación que excede nacionalidades, países, continentes. Quizás esta obra sea paradigma de esta concepción. Todos entramos en una gran red donde somos partícipes libres, donde podemos despertar a nuestro “niño interior”, donde podemos jugar a estar todos hermanados en una misma experiencia enriquecedora.
 
Más palabras no vale la pena decir....hay que vivir la obra.

Fotografías de autoría propia.
Publicado en La Voz Joven.  http://www.lavozjoven.com.ar/?q=contenido/inauguraci%C3%B3n-del-artista-brasile%C3%B1o-ernesto-neto-en-el-faena-arts-center

sábado, 1 de octubre de 2011

Reseña sobre "Geométricos en Acción"

"La Geometría como Lenguaje"

Artistas: Mauro Bustos Cerain, Martín y Pepe Cáceres, Clarisa Cassiau, Carolina Cerverizzo, Salvador Constanzo, Oscar Deza, Carlos Di Leone, Adriana Fasoli, César Fioravanti, Tomás Isla Cáceres, Marcelo Maira, Hilda Mans, Jorge Melfi, Eugenio Monferrán, Ana María Olivera, Jorge Pereyra, Anteo Savi, Cristina Sicardi, Gloria Stafforini, Enrique Tommaseo, Débora Trachter, René Trubol.
Galería de arte "Palermo H" - del 30/9 al 13/10/11
Publicado en ramona web

Herederos de los grupos Arte Concreto-Invención, Arte Madí y del Perceptismo, los artistas expositores en la muestra colectiva “Geométricos en Acción” son un claro ejemplo de cómo la geometría sigue siendo un lenguaje atemporal  y un medio de expresión abierto y contemporáneo.

Débora Trachter con su obra
Recorriendo la muestra podemos contemplar obras donde la geometría se circunscribe al ámbito bidimensional, otras donde se genera la tercera dimensión mediante la incorporación de elementos extra-pictóricos, otras donde se trabaja con el recorte del marco. La pintura, la escultura y el arte digital son las técnicas empleadas. Todas muestran una filiación directa con los movimientos antes mencionados, plantándose como exponentes actuales de tales tendencias.

Lo interesante es ver cómo la abstracción geométrica sigue vigente como medio expresivo. Al no depender del anclaje en una temática específica como el arte figurativo, como por ejemplo la historia, el mito o lo anecdótico, posee una mayor libertad expresiva e interpretativa.  Se  generan cuestionamientos al soporte tradicional, se abren significados, y son recibidos sin condicionamientos previos, abriéndose así un abanico de interpretaciones posibles para el espectador.

La geometría  es un lenguaje universal, atemporal. Se la ha empleado para realizar cuestionamientos en el seno mismo del arte. No sólo se ha planteado como alternativa superadora de la realidad, contra el realismo y con la intención de crear “objetos nuevos”, sino también como una búsqueda de la acentuación de los componentes plásticos puros. La línea, el plano, la relación figura-fondo, el color son base de investigaciones exhaustivas que producen resultados diferentes.

En la muestra  vemos lo anteriormente dicho en cada obra, en cada artista. Los marcos recortados de Gloria Stafforini, Martín Cáceres y Carlos Di Leone, la fuerza del color, la figura y la perspectiva en la obra de Adriana Fasoli, el planteo del límite entre la abstracción geométrica y la figuración en la obra de Mauro Bustos Cerain, son algunos de los ejemplos que podemos dar. Cabe mencionar la introducción del arte digital (ver la obra de Débora Trachter) como medio expresivo no “tradicional”, con la que la artista logra, gracias a su talento, una gran riqueza de formas y colores interrelacionados en el plano.

Imperdible panorama de obras y artistas geométricos y “en acción”.

Publicado el 1/10/11
Link directo a reseña y más imágenes: http://www.ramona.org.ar/node/39391

martes, 27 de septiembre de 2011

Reseña sobre la muestra "El color en el espacio y en el tiempo"

"Vivir el color"

Artista: Carlos Cruz-Diez
Malba - 21 de septiembre de 2011 al 5 de marzo de 2012
Publicado en ramona web


Situar al color en el espacio y el tiempo. Esa ha sido la misión teórica y práctica de Carlos Cruz-Diez, artista venezolano nacido en 1923, a lo largo de su vasta carrera artística. Lo ha llevado a experimentar con diversos materiales y técnicas, así como en distintos campos como la pintura, la escultura, la arquitectura.
Si bien se lo ha catalogado como un “artista cinético”, el término excede su producción en tanto el movimiento no ha sido su única búsqueda plástica. Bien lo aclara Mari Carmen Ramírez en el folleto al que accedemos en el MALBA: compartió ciertas afinidades con el grupo, así como ámbitos de exposición, pero fue más allá de las premisas cinéticas.

Recorriendo la muestra, el espectador se ve inundado por el color. El mismo ha sido el punto de partida de la obra de Cruz-Diez, considerado como elemento atemporal del arte. Se libera de la bidimensionalidad, del plano, para incorporarse en el espacio y en el tiempo, libre de toda carga cultural. Vale como elemento primario para las investigaciones del artista, vale para la obra y en su relación con quien la contempla. Es el elemento clave, que permitirá que el espectador participe, se convierta en alguien activo frente a la obra. Porque, al ser el color algo que sale del lienzo “hacia afuera”, invita a cierta participación física, es percibido como lo fundamental, más allá de la geometría construida en los cuadros. Por ejemplo, muchas de las obras de la serie “Las Fisicromías informales” (1961) nos despiertan la necesidad de caminar de un extremo al otro del cuadro, en un ida y vuelta que modifica nuestra percepción de las mismas. Nos sorprendemos, nos admiramos, descubrimos, en el juego que se establece entre nosotros y la obra, nuevas formas de percibirla. El color es una presencia que se extiende más allá del plano, entrando en contacto directo con quien está observando. Esto es lo que diferencia a Cruz-Diez del arte cinético: como antes mencionáramos, no va en busca del movimiento dentro de la obra, sino que se vincula más con cierta línea de investigaciones que se dieron desde el siglo XX acerca del color como entidad autónoma. Cabe mencionar aquí a artistas que teorizaron sobre la temática como Klee, Kandinsky y Sonia Delaunay. 

Aquí no encontraremos un uso descriptivo, literario, decorativo ni metafórico del color. El color es libre, tiene vida propia. Y su vida se une a la de cada uno de los que se para frente a la obra. Lo cromático se introduce en lo cotidiano como podemos ver, por ejemplo, en las intervenciones de Cruz-Diez en edificios y la vía pública, sus proyectos arquitectónicos, inclusive en dos ambientaciones que se pueden recorrer en la muestra en las cuales nos sumergimos dentro de la concepción del artista, poniendo el cuerpo en el recorrido y percibiendo al color en el espacio y en el tiempo, en tres dimensiones. Así lo vivenciamos: quien entra en estos espacios es invadido, rodeado, “tocado” por el verde, el azul, el rosa, las líneas. La primera instalación une imágenes proyectadas sobre los muros y sobre dos objetos geométricos, la segunda es un espacio blanco dividido en tres, con luces de color. Aquí se pasa de la contemplación al “vivir el color” en sí mismo, a sentirlo. Nos traspasa, nos atraviesa.

El recorrido por la muestra nos lleva desde sus primeras obras figurativas, pasando por los primeros cuadros en donde la bidimensionalidad es concreta, para luego introducirnos en aquellos donde el color sale hacia afuera. Ayudó al logro de esto el trabajo del artista con elementos insertos en la bidimensionalidad. Acompañan esculturas, bocetos sobre las obras, las dos ambientaciones nombradas anteriormente, y un sector con sus proyectos arquitectónicos acompañados de un video donde podemos contemplar sus intervenciones en el ámbito urbano.

Esta primera y seria retrospectiva sobre la obra de Cruz-Diez es imperdible. Porque el mero relato del recorrido no alcanza para transmitir la experiencia del mismo, la huella que queda marcada en el espectador, la sensación de ser invadido y penetrado por el color. Estamos invitados a “vivir el color” y abrir así nuestra propia percepción del mismo, así como a participar activamente en la obra.


Publicado el 27/9/2011
Link directo a la reseña: http://www.ramona.org.ar/node/39275

domingo, 11 de septiembre de 2011

Reseña sobre la muestra "Recortes de Inventario"

"El Coleccionista y el Collage"

Artista: Eduardo Stupia
CC Recoleta - 26/8 al 25/9/2011
Publicado en ramona web


El mundo entero puede caber en la superficie bidimensional de un cuadro a través del collage. Lo más disimil puede entrar en contacto y cobrar significación, lo más similar puede diferenciarse, oponerse. Todo fragmento  descontextualizado se une a otros formando un todo nuevo. Ejemplos del empleo de dicha técnica se encuentra con el surgimiento de las vanguardias históricas, a principios del siglo XX. El objeto, inserto en el lienzo, no sólo rompe la bidimensión y aporta significado, sino que provoca un quiebre en el canon tradicional artístico que se seguía hasta ese momento.

Como bien dice el panel de presentación de la muestra, Eduardo Stupia es un coleccionista, un recolector de revistas, libros , fascículos, boletines, etc. que sirven de materia prima para su obra, así como son fuente de inspiración. Si se piensa que en el collage se juega el azar, es un error. Hay cálculo, hay relación, hay estrategia. Porque las partes vinculadas son elegidas adrede y su relación se establece con un sentido especial. A ésto se suma el plus de significación que cada receptor aporte a la obra, extraiga de ésta.                               

Stupia no sólo se vale de recortes sino que los une también a la pintura, al dibujo, a objetos, usa hojas de libros, fotografías. La bidimensionalidad se rompe con la tridimensión otorgada por algunos de ellos. Varias de las obras  se presentan en series siguiendo una técnica determinada que las agrupa, por ejemplo los collages de retratos recortados y rearmados. La unión de fragmentos puede ser aleatoria, como suele ocurrir en el collage, pero el significado que cobra lo reunido no lo es. Si bien las obras pueden cobrar múltiples significados según el espectador que las contemple, siguen un hilo común de sentido que les otorga coherencia. Se produce una pérdida de identidad de lo fragmentado, pero al mismo tiempo se crea una identidad nueva, enriquecida, modificada.   
   
 
                                                     
Entra en juego también la palabra. Frases recortadas y unidas en un espacio común, en distintos idiomas a veces, sobre distintos temas. Llaman la atención las imágenes de carácter enciclopédico, ya sea de personajes históricos como del mundo natural, animal, vegetal. También encontramos hojas de libros formando una serie específica. Da la sensación de encontrarse dentro de un gran compendio de saberes, de información, de datos. Se presenta como un todo integrado por partes que si vemos por separado notamos arrancadas de su contexto, pero que no pierden su coherencia en el nuevo lugar que ocupan, ni en la relación que establecen con lo que los rodea.                           

El artista se sumerge en un universo infinitamente rico en material al cual selecciona, otorga valor, une o reune, resignifica. Se apropia de aquello que representó algo para él y lo utiliza, lo modifica, le encuentra relación con otra cosa. Así constituye un texto nuevo  mediante textos anteriores, una nueva imagen con retazos de imágenes previas, todo de diversa procedencia pero de invaluable riqueza. Riqueza que salta a la vista al contemplar cada cuadro, cada composición y que llama al espectador a encontrar la relación, el significado, a sorprenderse, a descubrir. Cada cuadro nos invita a recorrerlo con la mirada, a encontrar en él el juego de relaciones, la concordancia, la vinculación. Nos muestra como gracias al collage,  técnica siempre actual y reactualizada,  el artista se conecta con el carácter lúdico del arte. Stupia juega al seleccionar y al unir, al intervenir, al crear.        
                     
                                                             
Acompañan en la muestra a las obras de Stupia dos series de Gabriela Di Giuseppe y Rosana Schoijett, que entran en vinculación, complementan y completan la idea de la muestra.           




Fotos de autoría propia. Publicado el 11/9/2011
Link directo a la reseña y más imágenes: http://www.ramona.org.ar/node/38918

martes, 6 de septiembre de 2011

Reseña sobre la muestra "Fragmentar el Universo"

"Acerca de la Fragmentación del Universo"

Artistas: Luis Espinosa - Miguel Ángel Giovanetti
CC Recoleta - 12/8 al 11/9/2011
Publicado en ramona web

Luis Espinosa
El hombre es un fragmento del Universo, caótico y complejo. A su vez, cada individuo está fragmentado, escindido. Es la unión de mente-cuerpo, alma-razón, conciencia-inconsciente. Desde tiempos antiguos hemos buscado aprehender lo infinito, para poder comprender nuestra propia finitud. Hemos encasillado, recortado, estructurado. Nos hemos mirado y buscamos tratar de comprendernos y de coexistir con el caos que nos rodea.

Luis Espinosa
Luis Espinosa y Miguel Ángel Giovanetti continúan produciendo en un diálogo enriquecedor que los estimula, los limita como individuos pero los lleva a la reflexión compleja, creativa, productora. Primero concibieron “Universos Paralelos”, muestra conjunta en la Galería Ro, desarrollada entre abril y mayo del año en curso (http://www.ramona.org.ar/node/36384). Ahora nos presentan una ampliación de lo iniciado en ella, una continuación y profundización de sus reflexiones individuales y en común.

Siguen la línea de trabajo en base al dodecaedro y al pentágono con su significación Platónica. En esta nueva serie el pentágono se pliega, se analiza a sí mismo, se constituye en una mirada autorreferencial. Se desmaterializa, se multiplica, se deconstruye, se vacía y se llena. A su vez no escapa de su propia cualidad de fragmento del dodecaedro. Dicha figura es entendida como caligrama en sí misma, como letra dentro del alfabeto, en este caso, plástico.

Miguel Ángel Giovanetti
Giovanetti llena de color a la figura pentagonal, primero trabajando con líneas dinámicas curvas y luego problematizándola en su interior con la reiteración del pentágono en el pentágono mismo. Se endurece la línea con los bordes rectos, se reproduce en superposiciones la composición de cinco lados. También corta el lienzo dejando vacíos que respetan la forma trabajada.

Espinosa rompe. No sólo al dodecaedro dentro del Cosmos, a la manera de constelación, sino a cada pentágono que lo constituye. Fragmenta, deja vacíos, otorga volumen, inserta color a través de material extrapictórico y pictórico, hace ruido, otorga textura. Inserta también la palabra, el grafismo superpuesto, el recorte enciclopédico. La ruptura es acto consciente que da a luz al todo, considerado múltiple. Sigue la línea iniciada en sus obras para “Universos Paralelos”, sigue jugando con la noción de universo como escritura cifrada. El peso de la palabra, de la definición, la necesidad de describir y estructurar al mundo para comprenderlo se problematizan.

Migue Ángel Giovanetti
Ambos, desde su individualidad, trabajan el fragmento desde el fragmento de mundo en el que viven y crean, desde el fragmento que ellos mismos son dentro del Universo, desde su propia fragmentación. Y unidos construyen y reconstruyen haciendo un análisis intelectual rico y complejo que sostiene teórica e ideológicamente a la obra.

El fragmento puede ser entendido como una parte faltante en algo, así como también puede ser pensado como parte constructiva o constitutiva. Desde esta última línea de pensamiento, el caos cotidiano es llevadero, es sostenible. El vacío en forma de pentágono puede ser pensado como falta, como pérdida, pero también como espacio con significado propio, que resignifica a su vez a lo que lo rodea o contiene. La superposición de pentágonos puede ser vista como saturación, pero también como superposición enriquecida y enriquecedora, como completitud. Los seres humanos somos en gran medida eso: vacío, saturación, superposición de pensamientos cambiantes, complejos, sensaciones y sentimientos. Somos fragmento y totalidad, parte y todo. Somos complejos dentro de un universo complejo que nos supera pero que nos incluye a la vez.

Luis Espinosa
El término “diazoografón” subyace a la obra. Por definición significa atravesar, pasar a través de..., lo viviente (con) escritura, grabado, simbolización. Y aquí es donde tenemos que detenernos: simbolizar es una cualidad constitutiva del hombre, que lo diferencia del ámbito natural. Simbolizar es “hacer cultura”, atravesar la cultura, estar inserto en ella. Fragmentarla, construirla y deconstruirla, significar en ella son operaciones que van mutando con el devenir. La cultura deviene en la medida en que devenimos todos, está en constante cambio, en movimiento. El arte es una forma expresiva que nace dentro del ámbito cultural y que sirve de vehículo para la simbolización. Tiene efecto sobre las consciencias, las atraviesa, las modifica, así como influye en el entorno. Es una forma de canalización y expresión del fragmento individual, es parte que entra en relación con un todo.

Miguel Ángel Giovanetti
Ambos artistas se enriquecen y estimulan mutuamente desde la palabra y desde la forma y, con ambas, nos llaman a los espectadores a abrir nuestra conciencia y nuestra percepción.







Fotos de autoria propia. Publicado el 4/9/2011
Link directo: http://www.ramona.org.ar/node/38773
Publicada en web de Luis Espinosa: http://arteluisespinosa.blogspot.com.ar/2011/09/acerca-de-la-fragmentacion-del-universo.html

Reseña sobre la muestra "Mi Dormitorio"

"Mi Dormitorio"

Artista: Alfredo Benavídez Bedoya
CC Recoleta - 19/8 al 19/9/2011
Publicado en ramona web



Alfredo Benavídez Bedoya nos invita a compartir con él las imágenes ensoñadas del proceso onírico. Con un fuerte carácter expresionista, inclusive remitiendo al expresionismo alemán en Europa y a ciertas litografías de los Artistas del Pueblo argentinos, las obras que vemos colgadas en las paredes nos sumergen en la psiquis compleja del artista, del ser humano. El sexo, la violencia, el arte, la literatura, la ciudad, entre otros, son parte de esta sucesión de imágenes fuertes, contundentes, impactantes. También podemos vincularlo con los dibujos de Escher y con las pautas surrealistas de creación artística a través del interés en el mundo de los sueños.

El sueño como satisfacción de deseos incumplidos, de fantasías reprimidas, así como la pesadilla violenta y desgarrante son material inagotable para la producción artística. Si bien parten del inconsciente individual, forman parte del imaginario común en todos los hombres, así como el arte, la sexualidad, la vida cotidiana. Todo esto se presenta transformado, desplazado y condensado desde la individualidad de Benavídez Bedoya. 

También interviene páginas de libros con acotaciones y personajes, así como juega con personajes históricos y ficcionales. La realidad se desfigura y reconfigura en la forma artística. Se nos abre la puerta al mundo mágico, misterioso y siniestro que conforma la mente humana, a veces indescifrable y paradójica, otras clara y concisa. Lo representado llama a la interpretación por parte del espectador, genera shock, despierta pensamientos y recuerdos, asociaciones infinitas. Porque todos soñamos, despiertos y dormidos, y todos simbolizamos, cada uno a nuestra manera. Por ende no nos resulta ajeno lo que contemplamos, sino que conlleva en sí mismo un carácter familiar y cercano.

El dormitorio del artista se une al dormitorio de todos, donde soñamos con amores, con pasiones, donde se representan nuestros miedos y terrores más siniestros. Donde buscamos el reposo que a veces hayamos y otras veces no. Donde nos desvelamos y entramos en ensoñaciones. Donde descansamos. Y, fundamentalmente, donde nuestro inconsciente emerge, si bien presionado por la barrera de la represión, con sus mecanismos complejos, como texto rico a ser analizado.



Fotos de autoria propia. Publicado el 4/9/2011
Link directo: http://www.ramona.org.ar/node/38774

Reseña sobre instalación de Tiziano Fabris

"Evita: entre el Mito y la Realidad"

Artista: Tiziano Fabris
Museo Evita - 26/7 al 10/8/2011
Publicado en ramona web

Paradigma, mito, realidad. La figura de Eva Perón se juega entre estos conceptos en la obra realizada por Tiziano Fabris en el Museo Evita, denominada “Evita, retrato en esmalte y alquitrán sobre parquet”. Al retrato se suman, a modo de instalación, una vitrina con revistas de la época sobre las obras realizadas durante las presidencias de Juan Domingo Perón, así como dos fotografías de la obra, elementos de la construcción y una proyección. 

retrato en alquitrán sobre parquet
Detengámonos por un momento en los conceptos de paradigma y mito. Un paradigma, según su definición, es un ejemplo; un mito es una fábula, una ficción, una alegoría. Por alegoría podemos entender cierta ficción por la que una cosa representa o significa algo diferente. Es interesante la relación que podemos hacer entre estas nociones y la obra, así como también con la misma figura de Evita. El arte, de por sí, emplea como recurso a la alegoría en numerosos casos, así como muchas obras se convierten en paradigmas estilísticos y representación de mitos universales. Evita, convertida en mito luego de su muerte, siempre fue considerada por los peronistas el ejemplo de mujer valiente, comprometida con las causas sociales y la Nación, fiel a sus descamisados, al General y su proyecto político. Esta “Evita-mito-paradigma”, activa en el imaginario, cobra relevancia absoluta en la realidad que vivimos hoy día, al tomársela como una de las figuras sustentantes de la doctrina justicialista. 

La instalación tiene como eje central al retrato en esmalte y alquitrán sobre parquet, aludiendo a las obras realizadas como medidas de los Planes Quinquenales en materia de vivienda, donde la premisa era generar puestos de trabajo en el ámbito de la construcción para la realización de casas destinadas a las masas obreras. El artista se vale de materiales que simbolizan la intención del plan presidencial, aunándoles al retrato de Eva y la proyección de imágenes de las obras realizadas. Y qué mejor manera de expresar las bases del movimiento que con los mismos materiales que se emplearon para construir el modelo. 

La obra en su totalidad integra al mito paradigmático de Eva con las bases del Justicialismo y la ideología peronista. Una Eva retratada sobre parquet, el piso empleado en las viviendas a las que pueden acceder los obreros, saliendo de los conventillos, gracias a la dignificación que conlleva el trabajo. Eva mítica que protege junto con Perón a las masas obreras. Paradigma de mujer que defiende a los desprotegidos, a los pobres, a los huérfanos, que da trabajo, seguridad social, contención a los más humildes. Mujer que defiende los derechos de género, que otorga a sus pares la posibilidad del voto.

Figura siempre viva, reproducida infinidad de veces, la Eva de Fabris es plasmada en aquello que fundamentó su vida, los materiales que construyeron su propio mito, la acción social y el compromiso político. Aquí arte y política confluyen en significados abiertos, aptos para espectadores diversos. La política tiene mucho de alegoria (ficción) también, sobre todo en la construcción de íconos relevantes a través de la historia. La imagen de Eva es un ícono partidario e ideológico, pero traspasa ese lugar para instalarse en el imaginario social en un espectro mucho más amplio.
 
Siempre entre el mito y la realidad, Eva aparece sobre el parquet fragmentada, porque todo mito se juega entre la ficción y lo real, la figura verdadera. Esto nos remite no a la Eva de los descamisados, sino a la Eva verdadera. Porque toda mistificación aleja de lo terrenal, confiriendo un carácter cuasi religioso al personaje, dejando de lado a la persona en sí. Ella es una y todas juntas, por eso es una figura paradigmática de nuestra historia. 

Lo más relevante de esta construcción realizada en torno a Eva Duarte es que, más allá del mito, tiene sustento en la realidad. Porque su acción política dejó huellas concretas además de ideológicas, hecho que la acerca a lo real confiriéndole el estatus de “mujer-paradigma”. Y eso es lo que llama, a través de la obra de Fabris, a la reflexión....cómo su figura se juega entre el mito y la realidad.

Fotografías de autoria propia, a excepción de la primera titulada. Publicado el 1/8/2011.